Cientos de fieles se despidieron ayer de sor Lucía, última superviviente de los tres pastores que afirmaron haber visto a la Virgen María en 1917 en Fátima, en un emotivo homenaje en Coimbra (centro de Portugal).
Muchos de ellos llevaron flores y no lograron contener las lágrimas a su llegada al Convento de las Carmelitas, donde el domingo falleció la monja a sus 97 años.
Portugal declaró hoy, día de luto y los políticos pospusieron las actividades de sus campañas electorales por la muerte de Lucía de Jesús dos Santos. Sor Lucía, en 1917, cuando era una niña, describió visiones que la Iglesia Católica dijo décadas después que eran premoniciones del atentado contra Juan Pablo II en 1981.