El Gobierno portugués reiteró hoy "su profunda preocupación por la situación humanitaria en Gaza" y solicitó un alto el fuego en la zona y la retirada de las fuerzas israelíes de ese territorio.
Un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores señala que "el Gobierno portugués pide una vez más a Israel que garantice las condiciones necesarias que permitan la distribución regular de ayuda humanitaria, incluido el tratamiento médico a las víctimas y las poblaciones afectadas".
También informa de la entrega a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Medio (UNRWA) de una contribución financiera extraordinaria de 400.000 dólares, en respuesta a la petición de emergencia realizada por esa organización.
Portugal considera "que no existe una solución militar al conflicto, reafirma su apoyo a los esfuerzos diplomáticos en curso y alerta del riesgo creciente de radicalización" si prosiguen las hostilidades.
Asimismo, pide el regreso a la vía de las negociaciones con el objetivo de "crear un Estado palestino, independiente, viable y democrático, que viva en paz y seguridad junto a Israel y sus otros vecinos".