El juicio contra el activista anticastrista Luis Posada Carriles, la próxima semana en Texas, marca un momento clave en la relación entre Washington y La Habana, y podría sentar los cimientos para una mayor cooperación bilateral en la lucha antiterrorista, afirmaron expertos.
Durante una rueda de prensa, expertos en política exterior de EE.UU. hacia Cuba delinearon el impacto del complejo caso judicial no solo en la relación bilateral, sino también en la imagen de Estados Unidos en su lucha contra el terrorismo mundial.
El disidente anticastrista, de 82 años, afronta cargos de fraude migratorio y perjurio, y su juicio comenzará a partir del lunes próximo en El Paso (Texas).
"Este no es un mero caso de inmigración. Tras años de demora y aparente negación, marca la primera vez que el Gobierno de EE.UU. presentará formalmente pruebas que involucran a Posada en actos de terrorismo dirigidos contra blancos en Cuba", explicó Sarah Stephens, directora ejecutiva del Centro para la Democracia en las Américas.
"Hace mucho que debió haber rendición de cuentas en este caso", agregó.