Un compuesto probado exitosamente en monos podría conducir al desarrollo de un nuevo tipo de fármaco contra el VIH, dicen científicos.
La investigación, publicada en la revista Nature, afirma que la sustancia logró reducir, significativamente, la infección de monos macacos severamente contagiados con el VIS (virus de inmunodeficiencia en simios, que es la variante, no humana, del VIH).
Y el compuesto, llamado tratamiento de anticuerpos para bloqueo de la PD-1, logró también prolongar la vida de los animales.
El tratamiento fue desarrollado por científicos de la Universidad de Emory, el Instituto de Cáncer Dana-Farber, la Escuela de Medicina de Harvard y la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania.
Y consiste en estimular la función de las células T CD8, que son células antivirales, y mejorar la respuesta de anticuerpos contra el virus.
Según los autores, los animales lograron sobrevivir el doble de tiempo después de un simple tratamiento.
"Nuestro hallazgo aumenta la posibilidad de que el tratamiento de anticuerpos no sólo pueda mejorar la respuesta antiviral de las células T a las infecciones crónicas de VIH", expresa la doctora Rama Amara, principal autora del estudio.
"También podría generar una respuesta de anticuerpos efectiva contra el virus mutado en el huésped infectado", agregó.
Alternativas.
Actualmente los tratamientos antirretrovirales, que son el principal tratamiento contra el VIH, deben tomarse durante toda la vida para que el virus tenga oportunidad de formar una resistencia.
Aunque millones de pacientes de VIH en el mundo todavía no los reciben, estos fármacos han transformado la expectativa de vida de las personas contagiadas.
Pero la ciencia está buscando constantemente nuevas formas de combatir al virus o evitar su propagación.
La opción que presenta este nuevo estudio es una de estas nuevas alternativas.
Una de las características del VIH es su capacidad de "clausurar" o impedir que el organismo ponga a funcionar sus propios métodos para combatir la infección.
Lo hace activando un sistema de señales en las células inmunes del organismo, de manera que estas eviten la respuesta del sistema inmune.
El nuevo tratamiento funciona bloqueando ese sistema de señales del virus, que es una molécula (la PD-1), que, se sabe, inhibe esa respuesta inmune.
Y esto, a su vez, estimula la función de las células antivirales T.
Los científicos inyectaron el tratamiento en una sola dosis en nueve monos que habían desarrollado sida a causa de la infección de VIS.
Todos lograron vivir el doble de tiempo que otros monos que no habían recibido el tratamiento.
Además, los monos que sí lo recibieron, mostraron señales claras de más actividad en sus sistema inmune y una reducción en la cantidad de virus circulando en su corriente sanguínea.