Disidentes cubanos recibieron con desagrado la posición de Madrid hacia Cuba para zanjar con el diálogo la situación "profundamente insatisfactoria" de sus nexos, y algunos opositores se retiraron airados de la recepción del Día Nacional de España.
"Queremos (...) superar la situación actual y ser interlocutores con todos los sectores políticos y sociales" de Cuba, afirmó el embajador Carlos Alonso Zaldívar.
El Partido Popular, criticó la actitud del embajador español, al que acusó de haber invitado a disidentes a una recepción para "desmoralizarlos" y "casi insultarlos".
Agregó que el diplomático recibió a los disidentes para aconsejarles "entenderse con el dictador, el que les mete en la cárcel", en referencia a Fidel Castro.