Si bien abogados del Pentágono señalan que Sadam Hussein ha sido prisionero de guerra desde su captura el mes pasado, el secretario de Estado Colin Powell dijo que no está enterado de ninguna declaración formal de que el derrocado presidente de Irak se halle en esa categoría.
La decisión, dijo Powell, corresponde al Departamento de Defensa.
El estatus de prisionero de guerra para Sadam es muy importante pues determinará cómo es tratado en cautiverio y eventualmente llevado a juicio. Por ejemplo, la Convención de Ginebra sobre el tratamiento a prisioneros de guerra prohibe cualquier tipo de coerción en los interrogatorios.
Estados Unidos dice que el gobierno de Saddam asesinó al menos a 300,000 iraquíes, entre ellos unos 5,000 miembros de la minoría curda durante un ataque con gas venenoso, en 1988. Funcionarios estadounidenses han dicho que proyectan entregar a Sadam a un tribunal iraquí para que sea juzgado.
Pero los acuerdos de Ginebra dicen que los prisioneros de guerra pueden ser tratados por crímenes contra la humanidad sólo por un tribunal internacional o por una potencia ocupante, que en Irak es Estados Unidos.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) tomó nota oficialmente ayer de la decisión estadounidense de conceder al ex presidente iraquí el estatuto de prisionero de guerra, aunque en Bagdad, esta decisión suscitó el descontento de numerosos miembros del Consejo de gobierno provisional.
Las autoridades iraquíes criticaron ayer la decisión de EU.
El miembro del Consejo de Gobierno (CG) y juez Dara Nuredín, expresó su "extrañeza" por el anuncio del Pentágono y dijo estar "desconcertado por esta decisión".
Además, pidió a EU que discuta el asunto con el propio Consejo de Gobierno para darle a conocer los motivos que le han llevado a declarar a Hussein prisionero de guerra, y por tanto con derecho a que se le aplique la Convención de Ginebra.