En su misión de paz, Powell se entrevistó con Arafat en el cuartel general del líder palestino en la ciudad cisjordana de Ramalá, donde se encuentra sitiado por las tropas israelíes, que mantienen una ofensiva militar desde el 29 de marzo, tras una serie de atentados suicidas de militantes palestinos.
Arafat no salió del edificio, rodeado de tanques israelíes, luego de reunirse con el funcionario estadounidense.
Fuentes del gobierno en Líbano dijeron que Powell viajaría hoy hacia Beirut para reunirse con el presidente Emile Lahoud.
La radio israelí dijo que Powell también visitaría Damasco en una muestra de la preocupación estadounidense respecto a un ataque con cohetes y morteros lanzados por guerrilleros del Hezbolá en la frontera norte de Israel. Esos incidentes hicieron que aumentara la preocupación por una posible intensificación del conflicto en toda la región. Mientras tanto, Israel ofreció ayer un acuerdo de rendición a los palestinos armados que se mantienen refugiados en la basílica de la Natividad, pero el gobernador palestino de Belén rechazó la propuesta. El primer ministro israelí, Ariel Sharon, reiteró ayer por la noche que su ejército permanecerá de momento en Cisjordania y propuso que Washington organice una conferencia internacional sobre Oriente Medio.