El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, citando un amplio descontento con los gobiernos de América Latina, instó ayer a los países de la región a implementar los cambios democráticos que tanto necesitan.
Durante su discurso en la conferencia del Consejo de las Américas, en el Departamento de Estado, Powell dijo que la gente a lo largo de la región está insatisfecha con la calidad de la democracia y frustrada con los resultados de las reformas económicas.
"Hay un descontento con las instituciones de los gobiernos elegidos. En demasiados países, la gente está perdiendo la fe en sus sistemas políticos y en sus líderes. Se suponía que las cosas anduvieran mejor", dijo Powell.
El jefe de la diplomacia estadounidense citó una encuesta reciente realizada en la región que reflejó un menor apoyo a la democracia en 16 de los 17 países que participaron de la misma.
"¿Qúé tiene de bueno la democracia si la vida (bajo ese sistema) no es mejor?", preguntó Powell, añadiendo que la mayor parte de la gente todavía enfrenta necesidades básicas, como la alimentación de su familia o la educación de los hijos.
Demasiados gobiernos fracasaron en implementar las "reformas de segunda generación", como mejorar las leyes impositivas, las pensiones y los sistemas de regulación necesarios para atraer las inversiones que tanto necesitan.
"El capital, como siempre digo, es cobarde. Le huye a la corrupción y a las malas políticas, al conflicto y a lo impredecible. Va adonde es bienvenido, donde los inversionistas pueden confiar en el rendimiento de los recursos que pusieron en riesgo", agregó.
La única respuesta a los problemas de una democracia insuficiente y de una reforma económica incompleta es una democracia más profunda y la implementación de más reformas económicas, declaró.
Al analizar la crisis económica por la que atraviesa Argentina, Powell dijo que ese país necesita lidiar con defectos políticos e institucionales fundamentales que fomentaron excesos en los préstamos del sector público, corrupción, sistemas judiciales politizados y una falta de transparencia en las actividades del gobierno.
En Colombia, donde Estados Unidos está ayudando a combatir el narcotráfico, Powell dijo que se necesita un componente militar y de seguridad más robusto para acompañar a la política estadounidense.
"Estamos dispuestos a expandir el campo de acción, la naturaleza de nuestra asistencia. Pero Colombia también debe comprometerse plenamente con las duras medidas que son necesarias para tener éxito", enfatizó.
Powell aconsejó al presidente venezolano, Hugo Chávez, quien el mes pasado sobrevivió a un golpe de estado, trabajar más de cerca con la Organización de Estados Americanos (OEA) a fin de reforzar las instituciones democráticas de ese país.
"Los golpes deben ser reconocidos como lo que son, ecos debilitados de un pasado desprestigiado, y no el camino hacia un futuro democrático. El presidente Chávez debe seguir con hechos sus nuevas promesas de reconciliación nacional y de respeto a los principios democráticos", señaló.
Por su parte, el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, advirtió que grupos terroristas extranjeros están intentando alistar miembros en América Latina.
"Estamos observando actividad terrorista en América Latina, particularmente en la región de la triple frontera de Argentina, Brasil y Paraguay", indicó en el marco de una conferencia del Consejo de las Américas sobre "Nuevas realidades en el hemisferio".