El secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, pidió a los inspectores de armas y a periodistas abandonar Bagdad por el peligro de que comience una guerra y porque pueden ser tomados como rehenes.
"Creo que es un momento muy peligroso en Bagdad", dijo Powell a la cadena CNN. Opinó que la gente en Bagdad, "sea un periodista, inspector o en otra labor, deben evaluar si es el momento o no de irse".
"Es un juicio que deben hacer, no sólo por la amenaza de una potencial acción militar, sino por la amenaza de que Sadam Hussein los tome como rehenes", dijo Powell. Asimismo, en declaraciones a la cadena Fox, Powell indicó que Estados Unidos está punto de ordenar a sus diplomáticos que abandonen Medio Oriente y el Golfo Pérsico.
Ayer, Irak informó que cinco de los ocho helicópteros usados por los inspectores de armas de las Naciones Unidas salieron de este país, luego que una compañía occidental suspendió el seguro de las aeronaves ante la amenaza de guerra en la región.s
Para el cabo Johnnie Lassiter, el bautizo es una manera de confirmar su fe tras el reciente nacimiento de su hija. "Fui educado en el cristianismo, lo cual está muy bien, y quiero que mi hija sea educada en la misma fe. Por esta razón vuelvo a bautizarme".
El soldado más joven, Jason Beck, de 18 años, confesó que su bautizo le llenó de paz interior y le "puso en contacto con Dios antes de emprender una acción seria como entrar en Irak".
Travis Moger confesó que se trataba de la primera ceremonia de este tipo que oficiaba en pleno desierto. Es raro, según él, bautizar a personas en estas circunstancias, aunque recordó haberlo hecho en alguna ocasión anterior, a orillas del Jordán en Israel y en algunas prisiones.