El secretario de Estado de EU, Colin Powell, viajó ayer a la región sudanesa de Darfur donde se mostró decepcionado por las respuestas de las autoridades de Jartum a sus demandas y exigencias de que controlen a las milicias y pongan fin a la crisis humanitaria en la zona.
Tras comprobar cómo viven las más de 1 millón de personas que huyeron de los combates, Powell afirmó que "todos queremos que (los desplazados) vuelvan a sus casas pero será necesario el restablecimiento de las seguridad en todo Darfur, el fin de la lucha" y también el fin de la actividad de las milicias.
Además de Powell, también se ha desplazado al país africano el secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien antes de partir no descartó la posibilidad de que sea necesario enviar una fuerza multinacional al país.
Tanto Powell como Annan quieren presionar hasta convencer al Gobierno de que hay que poner fin a este conflicto que ha provocado 30,000 muertos, más de 1 millón de desplazados y 2 millones de personas en situación de extrema necesidad.
Por otra parte, al menos una veintena de estudiantes sudaneses resultaron heridos ayer en Jartum en enfrentamientos con la Policía, que empleó la fuerza para disolver una manifestación de protesta por la violencia que sacude la conflictiva región de Darfur, en la frontera con el vecino Chad.
Los incidentes se desataron cuando una representación de los más de 3,000 congregados trató de hacer llegar una carta a Kofi Annan, quien se encuentra de visita oficial.