El piso más caro vendido nunca en Londres, un dúplex de unos 350 metros cuadrados, con sólo tres dormitorios en el céntrico y exclusivo barrio de Knightbridge, ha costado la friolera de 23, 7 millones de euros, todo un récord en el mercado inmobiliario.
Cada metro cuadrado del lujoso apartamento de la plaza de Lowndes, la misma donde se compró un piso el magnate ruso Roman Abramovich, propietario del club de fútbol Chelsea, se cotiza a casi 68, 000 euros.