Una veintena de brujos se congregó en una concurrida calle de La Paz en el inicio del Año Nuevo andino para predecir el futuro en plomo derretido y en clara de huevo con cerveza, un ritual milenario pagano que está resurgiendo en Bolivia. Decenas de personas, sobre todo mujeres de barrios populares, hicieron fila por horas para consultar a los brujos. El más solicitado es Max Yujra. “Lo que pronostico se cumple, por eso me buscan”, dijo. Sin embargo, el brujo repite casi el mismo vaticinio a todas sus clientas, que se van satisfechas por los buenos augurios.
Predicen el futuro
Una veintena de brujos se congregó en una concurrida calle de La Paz en el inicio del Año Nuevo andino para predecir el futuro en plomo derretido y en clara de huevo con cerveza, un ritual milenario pagano que está resurgiendo en Bolivia.