Estados Unidos verá debilitada su capacidad para responder a las amenazas externas y su presencia en el Pacífico si el Congreso aprueba nuevos recortes al presupuesto asignado a Defensa, advirtieron la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el jefe del Pentágono, Leon Panetta.
Un posible nuevo recorte, que “doblaría” al ya aprobado de $350,000 millones, “tendría efectos devastadores en nuestra seguridad nacional”, advirtió Panetta durante una conferencia conjunta con Clinton en la Universidad Nacional de Defensa, en Washington.
Además, “debilitaría terriblemente” la capacidad de Estados Unidos para responder a las actuales amenazas mundiales y “recortaría nuestra capacidad para tener la clase de defensa nacional que tenemos hoy”, añadió.
El acuerdo alcanzado en el Congreso el pasado 2 de agosto para aumentar el techo de la deuda estadounidense y que evitó la suspensión de pagos incluye recortes del gasto público en 10 años entre los $2.1 y los $2.4 billones de dólares, de los que unos $350,000 millones corresponderán al Departamento de Defensa.
Pero un “supercomité” de doce legisladores demócratas y republicanos de ambas cámaras del Congreso debe recomendar más recortes antes de fin de año. Si no se llega a un acuerdo, el Pentágono podría sufrir una reducción automática de otros $500,000 millones en su presupuesto.
“Reconocemos que hay una limitación de recursos, pero no creo que sea una cuestión de elegir entre nuestra seguridad nacional y la responsabilidad fiscal”, argumentó Panetta, quien señaló también que no es aconsejable “quebrar la confianza” de las tropas con frentes abiertos en Afganistán, Irak y Libia.
Mientras, para Clinton el debate sobre la reducción del déficit de Estados Unidos “empaña” la capacidad del país para proyectar sus intereses en materia de seguridad en áreas como la del Pacífico.
“Estamos reafirmando nuestra presencia en el Pacífico (...) Y no podemos retirarnos abruptamente cuando sabemos que nos enfrentamos a algunos cambios de largo alcance, como sobrellevar lo que el crecimiento de China significa", explicó la secretaria de Estado.
Por otro lado, durante la conferencia Clinton y Panetta también hablaron de Libia y, al respecto, el jefe del Pentágono insistió en que el régimen del coronel Muamar el Gadafi tiene “los días contados” por la debilidad de sus tropas y la presión de los rebeldes, en lucha desde febrero pasado.
“La combinación de lo que la oposición está haciendo, las sanciones, la presión internacional y el trabajo de la Liga Árabe está siendo muy útil para caminar en la dirección correcta. Y creo que los días de Gadafi están contados”, remarcó Panetta.
Sobre la situación en Siria, otro de los quebraderos de cabeza actuales para la diplomacia estadounidense, Clinton volvió a pedir al presidente sirio, Bachar al Asad, que renuncie, pero insistió también en la necesidad de que otras voces se sumen a ese reclamo.
Si Turquía, el rey de Jordania, Abdalá II, y otros líderes de la región apoyan el reclamo de Estados Unidos“no habrá forma de que el régimen de Asad pueda hacer caso omiso”, aseguró Hillary Clinton.