El alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, se mostró "muy preocupado" por la evolución de los combates en Nord Kivu (República Democrática del Congo), y llamó a los responsables congoleños y ruandeses a recuperar la vía del diálogo.
No obstante, Solana está satisfecho por la reciente reunión entre los ministros de Exteriores ruandés y congoleño, porque "constituye un paso importante en la dirección del restablecimiento de las relaciones entre los dos vecinos", según aseguró la portavoz del alto representante, Cristina Gallach.
La UE espera una aplicación "rápida, eficaz y sincera" de los acuerdos alcanzados entre ambos gobiernos, para conseguir de este modo el restablecimiento de la paz y la seguridad en la RDC.
En la provincia de Kivu del Norte, cercana a Ruanda, Burundi y Uganda, se enfrentan el Ejército congoleño, las tropas sublevadas, los rebeldes hutus -refugiados en la región tras el genocidio de Ruanda en 1994- y los tutsis, la etnia que padeció la matanza y que se alzó en armas alegando sentirse amenazada.
"Las FARC trabajan en Europa para mostrar otra cara, en centros académicos de izquierda, en comités de solidaridad y en algunas ONG. Se han concentrado desde el 2003 en Europa occidental e influyen sobre jóvenes con auténtica preocupación social", manifestó.
Sobre lo que le puede pasar a la guerrillera holandesa tras sus denuncias, Zumpolle consideró que "conociendo a las FARC, creo que los castigos serán crueles, pero no la pueden matar, como lo harían si fuera colombiana".
Explicó que Tanja Nijmeijer es "una joven post universitaria, moderna, incauta y vulnerable. No creo que las FARC la hayan buscado para la lucha armada, sino para trabajar como traductora y enlace en Europa. Sin embargo al ir a Colombia y ver la miseria se radicalizó y pensó que ir al monte era la forma de ayudar".