- 78 años cumplirá en diciembre próximo y mantiene un ritmo de vida muy acelerado y de muchos compromisos.
El papa no cree que sea bueno trabajar domingo
- El papa Francisco no cree que trabajar en domingo sea bueno. Aseguró que abandonar la tradicional práctica cristiana del descanso dominical no representa un cambio positivo.
- El pontífice viajó a Molise, una región agrícola en el sur de Italia donde el desempleo es crónicamente elevado. Aunque dijo que los pobres necesitan trabajo para tener dignidad, no estuvo de acuerdo con abrir comercios los domingos para crear empleos.
- Francisco afirmó que la prioridad debería ser “humana y no económica”.
- “Quizás sea hora de preguntarnos si trabajar los domingos es una verdadera libertad'', agregó.
- Agregó que pasar los domingos en compañía de familiares y amistades es una “opción ética'' tanto para los fieles como para los demás.
- En determinado momento, el papa estimuló a los padres a pasar más tiempo con sus hijos.
El papa Francisco, en las últimas semanas, ha suspendido varios compromisos por motivos de salud; un reporte del diario El Mundo de España, presenta una radiografía de la apretada agenda papal.
Más de 230 misas oficiadas a las 7:00 a.m. en la residencia de Santa Marta (con sus correspondientes homilías improvisadas y los saludos finales, uno por uno, a todos los asistentes, que en total sobrepasan las 12,000 personas).

Nada menos que 95 importantes celebraciones litúrgicas. Más de 230 discursos, sin incluir aquellos que pronuncia antes del rezo del Angelus y que ascienden a unos 73; a ello se le suma una encíclica.
Una exhortación apostólica. Tres cartas apostólicas. Cuatro decretos motu proprio. 45 cartas oficiales. Todo eso sin vacaciones, sin tener un solo día de fiesta.
Son algunos de los números que ilustran la frenética actividad desplegada por Francisco en los 15 meses que lleva como papa.
Pero también hay otras cifras: son seis los días, en los últimos siete meses, en que Francisco ha suspendido citas y encuentros alegando indisposiciones y motivos de salud.
Pero ha sido, sobre todo, su última ausencia la que ha disparado las alarmas sobre su condición física.
Ocurrió el viernes de la semana pasada. El papa tenía programada una visita, con misa incluida, al hospital policlínico Gemelli de Roma. Los 5,000 médicos, enfermeros y demás personal del centro le aguardaban, así como el más de un millar de personas arremolinadas a la entrada del Gemelli. El Papamóvil se encontraba ya a las puertas del hospital, esperando solo la llegada inminente de Francisco para arrancar. Y entonces, de repente, una voz anunció por megafonía que el papa había cancelado su asistencia a causa del cansancio acumulado que sufría.
“Francisco está un poco cansado”, ya había explicado el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, para justificar que el pasado 9 de junio, el pontífice no acudiera a la cita con representantes del Consejo Superior de la Magistratura. Y el cansancio fue esgrimido de nuevo hace una semana para explicar el nuevo “pinchazo” del papa.
'No para de trabajar
El problema de Francisco es que no para. En diciembre cumplirá 78 años y, sin embargo, su agenda de trabajo es tan brutal que hasta dejaría exhausta a una persona con la mitad de su edad.
“Es muy apretada. Llena, mañana y tarde, y además venimos de un mes de junio tan denso, después del viaje a Tierra Santa, que no sorprende que pueda haber momentos de indisposición”, destacó Lombardi.
“Mi trabajo es insano, necesito oraciones extras”, soltó medio en broma medio en serio el propio Francisco el pasado 15 de junio, cuando fue a visitar la sede en Roma de la Comunidad de San Egidio y donde a pesar de la lluvia (y sin paraguas) saludó a una multitud de personas.
Sin vacaciones
Hace dos semanas, el Vaticano informó que el papa tampoco este año se tomará vacaciones, como tampoco se las tomaba siendo arzobispo de Buenos Aires. Francisco no acudirá a relajarse durante el verano a Castelgandolfo, donde se encuentra la residencia de vacaciones de los papas. Se limitará a suspender durante los meses de julio y agosto las misas matutinas con los fieles que celebra a diario en Santa Marta y las audiencias generales, pero no la oración del Angelus.