LOS GOBIERNOS anteriores y el actual no están cumpliendo con el compromiso de los derechos humanos como lo señala la Declaración de las Naciones Unidas, emitida hace 56 años, dijo al Panamá América el padre Conrado Sanjur, de la Coordinadora Popular por los Derechos Humanos (COPODEHUPA)
Según Sanjur no existe voluntad política del gobierno actual para hacerlos cumplir, y hay índices crecientes, como el aumento en la deserción escolar; la reaparición de enfermedades que habían sido controladas; el aumento del desempleo, y del trabajo informal, que significa mucha inestabilidad.
Mencionó la represión policial que se dio en Bocas del Toro y lo que denominó práctica de tortura en los centros penitenciarios del país.
Para Sanjur la situación por la ausencia de derechos humanos es alarmante en los sectores indígenas y campesinos, debido a los altos niveles de pobreza extrema y pobreza absoluta.
Aseguró que las mujeres en Panamá han sido afectadas por el no cumplimiento de estos derechos, evidente en la gran cantidad de homicidios de éstas.
El diputado Miguel Angel Sierra, vicepresidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional, reconoció como preocupante la situación en las cárceles del país y señaló la de Changuinola como uno de los lugares donde se siente la ausencia de éstos.
Mencionó las zonas bananeras donde el retiro de la empresa frutera ha afectado la vida de los trabajadores, en su mayoría indígenas, quienes además de perder sus empleos, han sufrido un deterioro en su salud, vivienda y unidad familiar.
Aseguró que en estos tres meses han recorrido el país y que en los próximos días presentarán un informe con sus recomendaciones.
Sierra también mencionó la afectación de los derechos humanos en la niñez por la gran cantidad de denuncias sobre explotación infantil.
Dijo que tanto el Ejecutivo como la Asamblea trabajarán por combatir los flagelos que afectan los derechos humanos, como la falta de vivienda, el trabajo infantil, el derecho de los indígenas y el hacinamiento en las cárceles.
En la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, el secretario general, Kofi Annan, formuló un llamado a todas las naciones para eduquen a los pueblos en materia de derechos humanos, señalando que este aprendizaje equipa a las personas para vivir su vida en condiciones de seguridad, libertad y dignidad.
Panamá América realizó un sondeo entre la población para conocer si tenía conocimiento sobre sus derechos humanos.
Sorprendentemente un alto número de los entrevistados señalaron desconocer cuáles eran sus derechos humanos.
El defensor del Pueblo, Juan Antonio Tejada, reiteró que es responsabilidad del Estado establecer políticas públicas que garanticen el goce de los derechos y libertades de los panameños, sin distingo de ningún tipo.
Instó a las autoridades y a la ciudadanía a renovar el compromiso de construir una sociedad capaz de superar la pobreza y la discriminación contra los más marginados.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos se basa en el principio de que éstos se fundamentan en la "dignidad intrínseca" de todas las personas. Esa dignidad y los derechos a la libertad y la igualdad que se derivan de ella son indisputables.
El derecho al trabajo en condiciones justas y favorables; a la seguridad social, a un nivel de vida adecuado y a los niveles más altos posibles de bienestar físico y mental; y el derecho a la educación y el disfrute de los beneficios de la libertad cultural y el progreso científico, son los principales.
EFIDELIO ORTEGA: Realmente no conozco cuáles son mis derechos humanos. Y, bueno, hasta el momento no me han hecho falta.
CLAUDIA GONZÁLEZ: Yo sé que tengo derecho a la vida, a una educación, a un trabajo digno, a la salud y, por supuesto, que tengo derecho a que me traten igual a los demás.
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Preocupante situación de derechos humanos
Indígenas, mujeres y niños, los más vulnerables, según grupos de derechos humanos.