La vida del histórico líder palestino, Yasser Arafat, se apagaba ayer, poco a poco en un hospital de París, mientras el mundo y su pueblo preparaban la despedida final.
Desde Ramala, el ministro de Exteriores palestino, Nabil Shaath, declaraba que a Arafat le funcionaba todavía el cerebro, pero sólo parcialmente, debido a una hemorragia.
Shaath añadía que le estaban fallando además todos los órganos vitales, entre ellos los riñones, aunque todavía tenía activos el corazón y los pulmones, información que era corroborada desde El Cairo por el asesor político de Arafat, Nabil Abu Rudeina.
Y desde París, el primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, pidió respeto para el líder palestino "que se está muriendo".
Fue el mismo Rudeina el que informó de que si se confirma el fallecimiento de Arafat habrá un "funeral de estado" en El Cairo, que podría celebrarse mañana, y al que asistirían "reyes, príncipes y jefes de Estado".
Según el dirigente palestino, quien se encuentra en la capital de Egipto para los preparativos de la ceremonia, los funerales se celebrarán en la Mezquita del rey Faisal, aledaña al aeropuerto de El Cairo.
Después confirmó que tras ese "funeral de estado", los restos de Arafat serán trasladados en un helicóptero militar hasta la ciudad cisjordana de Ramala, donde será despedido por el pueblo palestino y el Gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
De hecho, las excavadoras han comenzado ya a limpiar la Mukata, una vieja prisión del Imperio Británico que siguió cumpliendo su cometido con Arafat, para preparar su tumba provisional, porque las autoridades palestinas pretenden enterrarlo definitivamente en la Mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén.
El máximo líder religioso palestino, Taisir Al Tamimi, pidió "rezar" para que sea "leve" el sufrimiento del presidente palestino antes de abandonar anoche el hospital militar a las afueras de París donde yace el "rais".
El presidente del Consejo Superior del Tribunal Islámico de Cisjordania y la Franja de Gaza y amigo personal de Arafat reiteró que "mientras haya un atisbo de vida" en él, no hay que desconectar los equipos que lo mantienen con vida.
Anoche se conoció que una delegación del alto rango palestina partió hacia El Cairo para perfilar los detalles de los funerales de estado del gobernante palestino.
También Israel se preparaba para la muerte de Arafat y, según fuentes diplomáticas de ese país, el Gobierno del primer ministro, Ariel Sharon, difundirá un comunicado después del deceso en el que, aseguraron, ofrecerán al nuevo Ejecutivo palestino abrir una nueva etapa.