El Ejército colombiano puso en marcha ayer una operación para auxiliar a las víctimas civiles de combates entre rebeldes de las FARC y paramilitares que dejaron al menos 108 muertos y 105 heridos, y tomar el control de la zona donde se produjeron los choques, se informó oficialmente.
"Ya hay operaciones por parte nuestra y en el menor tiempo posible vamos a llegar físicamente al área", dijo el comandante de la I División del Ejército, general Leonel Gómez, en una conferencia de prensa en la ciudad de Medellín, desde donde se coordina la ayuda humanitaria destinada a las víctimas de los enfrentamientos.
Gómez explicó que la operación fue dividida en dos fases, la primera de las cuales busca brindar atención a los campesinos del municipio de Bojayá (580 km al noroeste de Bogotá, en el departamento de Chocó), escenario de los choques, que, según el oficial, ya cesaron.
Tras la mediación de la Cruz Roja colombiana ante las FARC, llegaron a Medellín 18 civiles que resultaron heridos durante la explosión de un cilindro cargado con explosivos que cayó en una iglesia donde se refugiaban las personas en una localidad al noroeste del país.
Precisó que hay dos documentos, uno en español y otro en inglés, y ambos son legítimos. Según Salamín, los textos fueron traducidos por expertos de ambas cancillerías, contrastados minuciosamente y revisados finalmente por los negociadores que dieron su punto de vista final. "Hay dos textos y no hay manera de que alguien use su texto para darle una interpretación antojadiza o caprichosa que no esté contemplada en el otro texto", aclaró.
Puntualizó que cualquier dificultad cada equipo la mira desde el punto de vista de su propia traducción, e inclusive se aportaron los términos con sus propias significaciones. "Si hubiese alguna dificultad de interpretación de algunas de las partes, siempre está previsto un mecanismo para que se pongan de acuerdo y si la interpretación fuera tan desproporcionalmente distinta se acaba el acuerdo", sentenció.
Advirtió que durante todos estos meses ha tenido que enfrentar una cantidad de aseveraciones que no corresponden a la realidad y que el tratado le da a EU derecho universal para intervenir o entrar en aguas panameñas. "Estados Unidos no tiene la posibilidad bajo ninguna circunstancia de realizar actividades jurisdiccionales en nuestro territorio, sólo lo puede realizar en operaciones conjuntas donde queda al mando el oficial panameño", anotó.