La revista Nature Genetics publica el resultado de tres investigaciones, que arrojan nuevos datos sobre la predisposición genética a presentar altas concentraciones de lípidos en sangre.
A través de diferentes rastreos del ADN, los trabajos han identificado nuevas zonas, donde se localizan variantes genéticas comunes , relacionadas con cómo se acumula el colesterol en el organismo. En total, los nuevos datos elevan a unas 30 las regiones cromosómicas asociadas a los lípidos.
Algunos de los genes albergados en estas zonas del ADN ya eran conocidos por la ciencia. Así, por ejemplo, otras investigaciones habían señalado la influencia de HNF1 y HNF4A en el desarrollo de diabetes tipo 2 o el papel de ABCG8 como causante de la sitosterolemia, un trastorno raro del metabolismo del colesterol. Sin embargo, muchos eran hasta el momento, todo un misterio. Los investigadores señalan que este avance es muy importante.