La Fiscalía del Tribunal de Apelación de París presentó ayer un recurso en casación contra la puesta en libertad el pasado miércoles de Maurice Papon por razones de salud.
Papon, de 92 años, ha cumplido tres de los 10 años de prisión a los que fue condenado en 1998 por crímenes contra la humanidad por su papel en la deportación de más de 1,500 judíos de Francia a los campos de exterminio nazi en la Segunda Guerra Mundial.
Mientras, manifestantes concentrados ante la residencia de Papon demandaron su regreso a prisión.
El gobierno francés respondió a las protestas de ayer, diciendo que trataría de revertir el fallo.
Ante su casa fueron leídos los nombres de esos judíos por un manifestante. Otros encendieron velas mientras un rabino recitaba el Kaddish, la oración para los muertos.