El gobierno de Dilma Rousseff convocará antes de octubre próximo, un plebiscito en el que se consultará a los brasileños sobre el contenido de la reforma política que reclaman las manifestaciones que desde hace dos semanas sacuden al país.
"No hay tiempo para realizar una constituyente", como este lunes propuso Rousseff, y la "Cámara de Diputados se manifestó en contra", por lo que "la única convergencia posible es el plebiscito", dijo a periodistas el ministro de Educación, Aloizio Mercadante.
La decisión de convocar la consulta en ese plazo obedece a que se pretende que la reforma política esté en vigor para las elecciones presidenciales y parlamentarias que se celebrarán en octubre de 2014 y, según la ley, para eso debe ser aprobada un año antes.
En el plebiscito, opinarán sobre diversos aspectos de la reforma, como si la financiación de las campañas debe ser solo pública o tener participación privada, indicó el ministro, aunque aclaró que las preguntas serán definidas en los próximos días.