La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, reconoció ayer la existencia de "graves problemas" en la salud pública, después de varios escándalos que han afectado a este sector y le costaron el puesto a la ministra de salud, María Soledad Barría.
En una reunión celebrada en el Ministerio de Salud con el nuevo equipo encabezado por lvaro Erazo, Bachelet reiteró su preocupación por la situación en algunos hospitales públicos e hizo un llamamiento a las nuevas autoridades a "concentrar las energías en lograr una gestión ágil y eficiente".