El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, aceptó que miembros del Ejército dispararon en la manifestación en una carretera del oeste del país, en un suceso que dejó al menos seis campesinos muertos y otros 34 heridos.
En una conferencia de prensa en una sede militar, Pérez Molina dijo que los soldados dispararon “al aire” y en defensa propia al verse agredidos por los manifestantes, y aseguró que los responsables han sido puestos a disposición de la justicia.
“En la investigación preliminar que realizó el Ministerio de Defensa, hay siete soldados que aceptaron que ellos iban en calidad de seguridad y al verse amenazados, temieron por su seguridad y comenzaron a disparar al aire”, declaró el gobernante.
Según la versión del presidente, los incidentes ocurrieron cuando “un guardia de seguridad privada” que custodiaba un camión comercial disparó en contra de la muchedumbre supuestamente para abrirse paso a la altura del kilómetro 170 de carretera Interamericana, en una zona conocida como Alaska.
Detrás del vehículo de donde salió el primer disparo, agregó Pérez Molina, venían dos camiones que transportaban a un contingente de soldados antidisturbios que iban protegidos por 11 soldados armados con fusiles.
Siete de estos soldados, entre ellos una mujer, “dispararon al aire” para dispersar a los manifestantes que “intentaban lincharlos”, añadió.
El guardia de seguridad privada señalado de haber iniciado los disparos, los siete militares y sus armas fueron puestos a disposición de la fiscalía que investiga el caso, pero no serán separados.