El presidente paraguayo, Horacio Cartes, con apenas 20 días en el poder, enfrentó la primera protesta popular de la que participaron choferes de autobuses que llevan más de tres semanas crucificados a un madero.
Unos 3,000 manifestantes se reunieron en la plaza frente al edificio del Congreso para exigir respeto al sindicalismo, atención gratuita en los hospitales públicos, que no haya recortes de beneficios en entes estatales y manifestar su desaprobación a la presencia de militares en el norteño departamento de San Pedro, donde opera la guerrilla Ejército del Pueblo Paraguayo.
Bernardo Rojas, secretario general de la Central Unitaria de Trabajadores, dijo en conferencia de prensa: “Líderes sindicales y campesinos nos reunimos con el presidente Cartes, el magistrado Antonio Fretes de la Corte Suprema de Justicia y el senador Julio César Velázquez, presidente del Congreso, para exponer nuestra protesta y reclamos”.
Por su parte, el dirigente Luis Aguayo expresó: “Le transmitimos a Cartes nuestra desaprobación sobre la presencia de militares en San Pedro.