El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, inició este sábado su jornada de trabajo con una oración por la paz del país, uniéndose así a un grupo de cristianos guatemaltecos que acudieron temprano a la Plaza de la Constitución para rogar por el cambio.
Según informó la Presidencia, durante su oración, el mandatario guatemalteco, de creencia evangélica, pidió a Dios "bendiciones a Guatemala y a todos sus habitantes" y suplicó "por el encuentro de las voluntades y esfuerzos de todos" para acompañar el trabajo de cambio que impulsa su gobierno.
El movimiento Oremos por Guate se inició el año pasado en medio de las grandes manifestaciones populares que alzaron la voz contra la corrupción.
Desde entonces, celebraron en repetidas ocasiones reuniones de oración los sábados cada quince días y ahora retoman su batalla espiritual haciéndolo cada sábado.
Esta mañana la jornada en Guatemala inició con varios ataques violentos.
Al menos tres personas murieron y otras seis resultaron heridas en dos ataques armados a otros tantos autobuses.
Guatemala es uno de los países más violentos del mundo, según organismos internacionales, y a diario se comenten unos 16 asesinatos.
El pasado domingo, un ataque con explosivos a un autobús, presuntamente perpetrado por pandilleros, dejó dos muertos y 16 heridos, de los que ocho aún permanecen hospitalizados, entre ellos dos menores de edad.
Guatemala integra junto a Honduras y El Salvador el llamado Triángulo Norte de Centroamérica, considerada una de las zonas más violentas del mundo debido al aumento del narcotráfico, a la presencia de aliados de los carteles mexicanos y a la debilidad de las instituciones estatales, según Naciones Unidas.