Alassane Ouattara, investido el sábado como presidente de Costa de Marfil con el reconocimiento internacional, pidió al enviado especial de la Unión Africana, Thabo Mbeki, que reclame a su rival, Laurent Gbagbo, que tras perder los comicios deje la Jefatura del Estado que ha ocupado los diez últimos años.
El primer ministro, Guillaume Soro, que reconoció la victoria de Ouattara y presentó la dimisión al que considera nuevo presidente, fue confirmado en el cargo y anunció un nuevo Gobierno con trece carteras.
Ouattara dijo que había recibido a Mbeki en el hotel que utiliza como sede, custodiado por los “cascos azules” de la ONU, “como presidente de la República de Costa de Marfil. Le he pedido que reclame a Laurent Gbagbo que no se agarre al poder y que lo abandone, como se debe hacer tras perder unas elecciones”.
Por su parte, Mbeki declaró que “es importante evitar la violencia, para no volver a la guerra, y haremos todo lo posible para encontrar una solución pacífica”, mientras la tensión se mantiene y el riesgo de una conflagración civil es alto.
Mbeki recalcó que, antes de hacer cualquier recomendación, estudiaría las posturas de todos los implicados en el conflicto.