El presidente francés, Jacques Chirac, emplazó ayer al régimen libio a dar una solución al contencioso existente entre Trípoli y las familias de las víctimas del atentado terrorista ocurrido en 1989 contra un avión de la compañía francesa UTA.
En una reunión con la prensa al término de la cumbre del grupo "5+5", en la que participó junto a otros nueve estadistas europeos y magrebíes, Chirac advirtió que si se produce un fracaso en las negociaciones que se llevan a cabo para la indemnización de las familias "ello traerá consecuencias negativas".
En 1989 estalló en los aires, cuando sobrevolaba el desierto de Tenere, en Níger, un avión del tipo "DC-10" de la compañía UTA, suceso en el murieron 170 personas.
Libia aceptó de manera indirecta su responsabilidad en ese atentado cuando la Fundación humanitaria dirigida por Saif El Islam, uno de los hijos del coronel Muamar Al Gadafi, contactó a las familias de las víctimas para ofrecerles una compensación financiera.
Al considerar las familias que la oferta libia no les parecía suficiente, se interrumpieron las negociaciones que se mantenían con la Fundación, y que ahora acaban de reanudarse según reveló Chirac a la prensa.
Chirac subrayó que si estas negociaciones no concluyen con una solución aceptable para los familiares de las víctimas del atentado, ello "tendrá un impacto negativo" en las relaciones de París con Trípoli.