La vida del presidente federal austríaco, Thomas Klestil, se encuentra en peligro "agudo" tras sufrir un paro cardíaco ayer en la madrugada y haber sido reanimado con un defibrilador por miembros del personal de presidencia, según fuentes hospitalarias.
Klestil, de 71 años, fue trasladado en helicóptero al Hospital General de Viena, donde permanece inconsciente e ingresado en una unidad de cuidados intensivos.
Los médicos encargados de su tratamiento afirmaron ayer que "en el mejor de los casos", el mandatario deberá permanecer 14 días sedado para minimizar los daños a órganos vitales.