El presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, abrió ayer consultas antes de decidir cómo resolver la crisis política abierta por la caída del primer ministro Romano Prodi, que se produce en una "delicada fase" en la historia del país.
Los primeros en entrevistarse con Napolitano en esa ronda de consultas, que durará hasta el martes, fueron el presidente de la Cámara de los Diputados, Fausto Bertinotti, y el del Senado, Franco Marini. En las próximas horas y días pasarán por la sede de la jefatura del Estado, los representantes del grupo mixto, los líderes de los principales partidos políticos y los tres antecesores de Napolitano.
El Presidente de la República se enfrenta a un dilema: convocar elecciones con una ley electoral causante de la inestabilidad gubernamental o nombrar un Gobierno de transición con el encargo de reformar el sistema electoral.