El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, abrió ayer, en su primera visita a Afganistán, una nueva etapa en las relaciones con sus vecinos al ofrecer "plena cooperación" al Gobierno interino afgano de Hamid Karzai.
"He dejado claro que el único propósito de Pakistán es ayudar a nuestros hermanos afganos en todo lo que sea necesario", subrayó Musharraf en una rueda de prensa conjunta con Karzai tras la entrevista entre ambos en el palacio presidencial de Kabul.
Pakistán fue uno de los tres únicos países -junto a Arabia Saudí y Emiratos Arabes Unidos- que dio apoyo al anterior régimen, al que se lo retiró tras los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, cuando los talibán fueron acusados de ocultar al presunto instigador de los ataques, el saudí Osama bin Laden.