Uribe, quien ha prometido mano fuerte contra los grupos armados ilegales, nombró el viernes como comandante de las Fuerzas Militares al general Jorge Mora y como jefe del Ejército al general Carlos Ospina, dos furibundos anticomunistas con fuertes nexos con academias militares de EU, Chile y otros países.
El mandatario ratificó al general Héctor Velasco como comandante de la Fuerza Aérea Colombiana y al almirante Mauricio Soto al frente de la Armada, y designó al general Euclides Sánchez como jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares, informó la ministra de Defensa, Martha Lucía Ramírez.
Velasco, Soto y Sánchez también son reconocidos por compartir la posición dura de Mora y Ospina ante los grupos insurgentes. Por otro lado, las FARC planeaban lanzar el pasado miércoles unos 100 morteros caseros sobre el Palacio de Gobierno y la sede del Congreso de Colombia, mientras asumía Uribe, señaló una fuente del servicio secreto (DAS) cercana a la investigación.
“Los guerrilleros planeaban literalmente hacer llover dinamita sobre la capital, lanzando unos 100 artefactos contra esas oficinas”, enfatizó el responsable. En tanto, unos 100 muertos dejó la ola de violencia protagonizada por guerrilleros y paramilitares en distintos lugares de Colombia desde el pasado miércoles, informaron ayer fuentes oficiales.
El jefe de la II División del Ejército, el general Martín Carreño, señaló que por lo menos 20 paramilitares derechistas fueron abatidos por las tropas regulares en un combate registrado en la noche del viernes en la localidad de Segovia al norte de Bogotá.
Seis militares y seis civiles, tres de ellos niños, resultaron heridos ayer en dos atentados perpetrados en los departamentos de Nariño y Arauca.