Los presidentes de Centroamérica abogaron por mantener a toda costa la democracia en Nicaragua, ante la amenaza de un desafuero del presidente Enrique Bolaños a manos de sus adversarios políticos que controlan el Congreso.
"La ruptura del orden constitucional en Nicaragua sería gravísimo para la región", aseguró el presidente de Guatemala, Oscar Berger.
Tras escuchar una exposición de Bolaños sobre la situación que lo enfrenta con sus opositores liberales y sandinistas en el parlamento, sus colegas le dieron su respaldo. Los presidentes centroamericanos emitieron una resolución en la que indicaron que si la situación se complica en Nicaragua se realizará una "convocatoria inmediata a un período extraordinario de sesiones de la asamblea general de la OEA, con base en la Carta Democrática".
Los gobernantes también demandaron al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, a que presente un informe sobre los hechos expuestos por Bolaños y de las gestiones que le encomendó la Asamblea General del organismo en Nicaragua para "restablecer el balance de poderes en base a la voluntad popular expresa en las elecciones del 2001. A la cita que tuvo lugar en el aeropuerto internacional de Managua, acudieron los presidentes Abel Pacheco (Costa Rica), Elías Antonio Saca (El Salvador), Ricardo Maduro (Honduras) y Oscar Berger (Guatemala), el segundo vicepresidente de Panamá, Rubén Arosemena, y representantes de Belice, y República Dominicana.