Los ictus lacunares son pequeños infartos que se producen en las estructuras cerebrales más profundas y que, generalmente, no dan síntomas. Pese a que pueden pasar desapercibidos, estos trastornos sí tienen consecuencias, ya que su desarrollo se ha asociado con problemas cognitivos e inicio de demencias.
Una investigación australiana ha puesto de manifiesto que la hipertensión es un importante factor de riesgo para su aparición, abriendo así la puerta a estrategias preventivas.
Los autores de este trabajo, que se publica en la revista 'Neurology', quisieron analizar la prevalencia de este tipo de infartos cerebrales, comunes en la gente mayor, y los distintos factores que pueden contribuir a su desencadenamiento. Para ello, realizaron un seguimiento durante cuatro años a 477 personas.