Nuevas voces se han sumado al coro que pide modificar la Constitución de Rusia para que el presidente Vladimir Putin pueda seguir en el Kremlin después de 2008, mientras expertos no descartan variantes más radicales de su continuidad en el poder.
Según la Constitución rusa, el mandato presidencial es de cuatro años y el jefe del Estado no puede permanecer en el cargo más de dos períodos consecutivos, por lo que de mantener su vigor la actual Carta Magna, Putin deberá dejar el Kremlin en marzo de 2008.