La presión sobre el mandatario de Haití, René Préval, para que deje el poder hoy, como manda la Constitución del país, se diluyó en los últimos días, en especial tras la exclusión del oficialismo del proceso electoral en curso, informaron fuentes políticas y diplomáticas.
La fecha de hoy, 7 de febrero, está señalada en la Constitución haitiana para la entrega del mandato presidencial, pero esta vez no habrá un presidente electo a quién juramentar.
En tal caso, la Carta Magna dispone que el presidente de la Corte Suprema o, en su ausencia el vicepresidente, ocupe provisionalmente el sillón presidencial.
Aunque la incógnita de lo que ocurrirá hoy no ha sido despejada formalmente, todo indica que Préval seguirá en el poder durante un tiempo, mientras culmina el proceso electoral.
Tal vez el mandato se prolongue hasta el 14 de mayo, fecha fijada en una controvertida iniciativa aprobada por el Parlamento haitiano a instancia del gobernante ante el retraso de las elecciones debido al devastador terremoto de enero de 2010.
Durante los últimos meses, sectores políticos de oposición y representantes de la comunidad internacional reclamaron insistentemente a Préval que se marchara el 7 de febrero y dejara el poder a un gobierno provisional.
Este fue uno de los temas de discusión de las reuniones a las que el gobernante asistió durante las últimas semanas, mientras se esperaba que el Consejo Electoral Provisional (CEP) oficializara los resultados de la primera vuelta de las elecciones del 28 de noviembre.
Con el delfín del gobernante, Jude Celestin, fuera de los comicios, “ya no hay tanta presión de la oposición ni de la comunidad internacional para que Préval se vaya”, precisó una fuente cercana al presidente haitiano.
Sin embargo, una agrupación de sectores diversos liderados por varios senadores y dirigentes políticos sigue pidiendo la salida de Préval, aunque sus diligencias para ello fueron ignoradas por el gobernante.
Los dos candidatos finales a la Presidencia, la ex primera dama Mirlande Manigat y el cantante Michel Martelly, han conseguido su objetivo -que el CEP confirme su pase a la segunda vuelta-, y ahora les preocupa más la victoria en las urnas que el abandono de Préval.
Con todo, Manigat aboga porque Préval firme un compromiso de dejar el poder una vez que se conozca el ganador de la segunda vuelta.
La comunidad internacional se había inclinado también por un gobierno provisional, aunque se transmitió al gobernante el mensaje de que, con Celestin fuera de las elecciones, la prolongación del mandato de Préval “no sería mal vista, siempre que tuviera como fecha límite el 14 de mayo”, confió a EFE una fuente diplomática que pidió quedar en el anonimato.
Pudiera parecer que sin Préval ni Celestin en la Presidencia los días del oficialismo han acabado.