Un espeluznante informe del Ministerio de Justicia de Rusia reveló ayer que la mitad de los 891,000 presos del país están gravemente enfermos y son diezmados por la tuberculosis, el SIDA y las dolencias psíquicas.
En el pormenorizado informe, las cifras hablan por sí mismas: de los 891,000 reclusos, 405,000 padecen enfermedades graves, entre ellos 236,000 sufren trastornos psíquicos importantes.