La niña Zaraí, presunta hija del presidente peruano, Alejandro Toledo, realizó ayer un "lavado de pañales" en el centro de la capital peruana para exigir al mandatario que "asuma su responsabilidad" y la reconozca como su hija.
El lavado iba a realizarse en la Plaza Mayor, frente al palacio de Gobierno, pero a última hora Zaraí (14 años) y su madre, Lucrecia Orozco, decidieron no efectuarlo en ese lugar ante las extremas medidas de seguridad, con decenas de policías desplegados impidiendo el acceso de toda persona a la plaza principal de la ciudad.
"Hemos recibido informaciones de que hay infiltrados y no queremos arriesgarnos", dijo la menor en medio de unas 300 personas que la acompañaron hasta la plaza San Martín donde se llevó a cabo el lavado de pañales, a un kilómetro del Palacio Presidencial. La plaza San Martín fue el escenario que utilizó su presunto padre cuando era candidato presidencial para efectuar masivos mítines.