El presunto terrorista detenido en Polonia, donde pretendía atentar contra el Parlamento con cuatro toneladas de explosivos, admiraba a Anders Breivik, autor de la masacre de Utoya, aunque quería evitar los errores del noruego para "ser mejor" y más destructivo".
De hecho Brunon K., nombre del polaco arrestado (el apellido no puede publicarse según la legislación de Polonia), no solo admiraba a Breivik, sino que de hecho mantuvo contactos con el terrorista noruego, con el que compartía ideología xenófoba, antisemita y ultranacionalista.
Fuentes relacionadas con el caso aseguraban en la cadena TVN24 que Brunon K. comenzó a llamar la atención de la policía después de dar una conferencia en una universidad del noreste de Polonia, donde defendió tesis antisemitas.