Representantes de las autoridades macedonias y rebeldes albaneses firmaron hace justo un año en Ohrid (suroeste de Macedonia), bajo los auspicios de la OTAN y de la Unión Europea (UE), un acuerdo de paz que ponía fin a más de seis meses de conflictos.
Resumiendo los últimos 12 meses, Alain Le Roy, representante especial de la UE, estimó que imperaba "una gran estabilidad con respecto al año anterior" en Macedonia después del "extraordinario escepticismo" que había acompañado a la firma del acuerdo de Ohrid.