EL AÑO pasado la comunidad científica mundial fue sorprendida por la confirmación de que a una especie animal le era posible volar, sin ser un ave y sin poseer alas.
Stephen Yanoviak, un entomólogo de la Universidad de Florida dio las buenas nuevas de las "hormigas planeadoras" o cephalotes atratus, luego de verlas poner en práctica su original método para caer de pie tras lanzarse de la copa de un árbol, en la región selvática de Iquitos, Perú.
Pero fue en las selvas panameñas, donde la curiosidad de Yanoviak fue retada mientras estudiaba hormigas silvestres en 1998.
Aburrido, Yanoviak comenzó a sacudir algunas hormigas de un árbol y se sorprendió al ver que algunos de estos insectos giraban en ángulos y caían derechos al pie de los troncos del árbol.
Yanoviak decidió pasar por alto su encuentro con lo que entonces eran extraños insectos planeadores, hasta que años más tarde la misma especie lo asaltó en la selva peruana. Esta vez, su viaje estaba motivado por la búsqueda de mosquitos.
"Yo me sentaba sobre una rama y ellos avanzaban lentamente sobre mí, fue cuando traté de echarlos" contó luego Yanoviak, quien notó que las hormigas caían no sin girar sus cuerpos para caer de pie en el tronco del árbol.
Su segundo encuentro con las "hormigas planeadoras" lo motivaron a iniciar una investigación.
Lo que siguió a los dos primeros encuentros es historia conocida. Yanoviak pintó las patas de algunas hormigas para tener una mejor visión de su deceso y verificar su regresaban.
El 85% lo hizo luego de volar, realizar giros de 180 grados a medio trayecto y aterrizar sobre el tronco. Se desplazan rápidamente, a una velocidad de cuatro metros por segundo.
Su aterrizaje es todavía un misterio, pero se piensa que sus espinosas patas traseras son usadas como ganchos para sujetarse al tronco y no dejarse caer.
Así las "hormigas voladoras" de Yanoviak se unieron a la larga lista de especies que desarrollaron el vuelo sin alas como las ardillas, lagartos y serpientes.
También se cuenta con evidencia que prueba que las Cephalotes atratus pueden llegar a lanzarse desde un árbol para escapar de sus depredadores y regresar al mismo lugar donde se encontraban, una vez pasado el peligro.
La especie, que mide cerca de un metro de longitud, es originaria de América del Sur y parte de Centroamérica.
Las recién descubiertas hormigas, capaces de volar sin alas, son sólo una de las muchas especies selváticas que planean al ser soltadas desde una considerable altura.
La especie Cephalotes atratus es encontrada en árboles grandes, caminando entre las grietas de la corteza.
Es común en todas partes de la Amazonía al norte a Panamá. Hay numerosas colecciones de atratus en la Isla del Colorado Barro.
Primer encuentro en Panamá
Un rato de ocio en la selva panameña en 1998 motivó la realización de un revolucionario estudio científico.