Propuesta
- El presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, y el primer ministro italiano, Matteo Renzi, coincidieron en destacar que la iniciativa egipcia de alto el fuego es la única posibilidad para salir de la crisis en Gaza.
- En una rueda de prensa conjunta en El Cairo, ambos mandatarios calificaron el plan egipcio de válido y de real oportunidad, a pesar de que los intentos de lograr una tregua entre Israel y el movimiento palestino Hamás han sido por ahora infructuosos.
- Egipto presentó a mediados de julio dicha iniciativa, que establece un alto el fuego y posteriores conversaciones indirectas entre ambos bandos en El Cairo con mediación egipcia, una idea rechazada inicialmente por el movimiento islamista palestino Hamás.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo en una confusa comparecencia, que el Ejército continuará la operación en Gaza hasta conseguir los objetivos y que reorganizará sus fuerzas en la franja de acuerdo con las necesidades de seguridad de Israel.
En una intervención televisada en la sede del Ministerio de Defensa, en Tel Aviv, Netanyahu agregó que su gobierno no abandona la operación militar que lanzó el 8 de julio, pero que después de completar la destrucción de túneles, se guiará exclusivamente de acuerdo con principios de seguridad, lo que ha sido interpretado como un próximo repliegue de fuerzas.
No voy a decir cuándo terminaremos y adónde iremos, no tenemos ningún compromiso más allá de nuestros intereses de seguridad, afirmó el primer ministro en una comparecencia junto al titular de Defensa, Moshé Yaalón, y en la que insistió que hasta que la población israelí no tenga calma no cesará la ofensiva.
Prometimos que devolveríamos la calma a la población israelí, no importa cuánto tiempo se necesite ni qué medios debamos emplear, subrayó sin hacer un anuncio claro sobre si sus fuerzas se retirarán de la franja en los próximos días o sobre si enviará una delegación a El Cairo para negociar un alto el fuego con el movimiento islamista palestino Hamás.
Confusión
Los principales comentaristas locales no se ponían de acuerdo al interpretar el mensaje del primer ministro, pero todos coincidían en que se trata de una nueva fase, de una reducción de las actividades ofensivas hasta ver cómo evoluciona la situación.
En ese sentido, Netanyahu precisó: Nos desplegaremos en aquellos lugares que nos sean cómodos para reducir el riesgo de los soldados.
Las fuerzas blindadas y de infantería israelíes, que estas últimas dos semanas han estado dentro de zonas urbanas en la franja, lo que les ha causado decenas de bajas, comenzaron a replegarse por la tarde hasta tomar posiciones junto a la frontera, pero aún del lado palestino.
Presencia militar
Solo en la zona de Rafah, en el sur de la franja junto a la frontera con Egipto y donde buscan a un soldado desaparecido el viernes al que Israel da por capturado, era notoria aún una fuerte presencia militar israelí.
No tenemos nada contra la población de Gaza que no está relacionada con el terrorismo, dijo Netanyahu, que se quejó de que Hamás ha invertido largos años en la construcción de sus infraestructuras terroristas.
Horas antes, fuentes de su oficina habían filtrado a los medios locales que Israel había adoptado un planteamiento unilateral por el que se retiraría de Gaza sin llegar a un alto el fuego con Hamás, a fin de no tener que hacer concesiones en las negociaciones.
A partir de ahora, explicaron, el Ejército respondería bajo la fórmula de calma por calma.