Datos
- Nuevo gobierno
- Entre los temas claves del nuevo mandato de Shinzo Abe estará la reactivación de los 48 reactores nucleares de Japón, que permanecen apagados desde la crisis de Fukushima de 2011, así como la revisión de la Carta Magna nipona, destinada a aumentar el perfil militar de Japón a nivel internacional.
- Ministros más longevos
- Si consigue agotar la legislatura -algo poco habitual en Japón-, Abe podría situarse entre los primeros ministros más longevos de la historia del país, superaría a otros símbolos de su mismo partido, como Yasuhiro Nakasone (1982-87) y Junichiro Koizumi (2001-2006).
- Promesa
- Abe asumió el cargo hace dos años y prometió reavivar la estancada economía y restaurar la posición de Japón, ahora en declive.
El primer ministro nipón, Shinzo Abe, y su estrategia de reactivación económica conocida como Abenomics han salido reforzados de las elecciones anticipadas celebradas ayer en Japón, que han registrado un mínimo histórico de participación.
La coalición gobernante formada por su formación, el conservador Partido Liberal Demócrata (PLD) y el budista Nuevo Komeito, ha logrado una contundente mayoría que les garantiza dos tercios de la Cámara baja, según datos de la cadena estatal NHK.
Ambas fuerzas han obtenido al menos 325 de los 475 escaños de la cámara, con lo que revalidan la mayoría cualificada que obtuvieron en las elecciones de diciembre de 2012.
Abe es así el gran vencedor de unos comicios que él mismo planteó a medio mandato como un referéndum sobre su osada política económica, y que le permitirán además seguir adelante con otros temas controvertidos como la reactivación de los reactores nucleares o la reinterpretación de la Constitución pacifista.
Economía
La prioridad para esta nueva etapa será hacer todo lo posible para lograr la recuperación económica, y reforzar las relaciones diplomáticas y la seguridad de Japón, afirmó Abe.
“Los votantes han confiado en nosotros para seguir aplicando ‘Abenomics”’, señaló el primer ministro en alusión a su estrategia destinada a sacar a la tercera economía mundial de la deflación y de la recesión técnica, a través de agresivos estímulos monetarios y de un cuantioso gasto público.
Pese a que este plan no está dando los frutos deseados y que el Gobierno se ha visto afectado por varios escándalos de corrupción, los partidos de la oposición no han logrado poner en entredicho el liderazgo de Abe.
La principal fuerza de la oposición, el Partido Democrático (PD), logró más de 70 escaños y mejoró así sus desastrosos resultados de 2012, cuando perdió el poder al ser castigado por el electorado debido, sobre todo, a su gestión de la crisis de Fukushima.
En cambio, el Partido de la Restauración (PRJ), de derecha nacionalista, cuarta fuerza política en 2012 con 55 escaños, vio reducida su representación en más de una decena de asientos.
Una de las sorpresas de la jornada ha sido el auge del Partido Comunista, que ha obtenido su mejor resultado en los últimos 14 años con al menos una veintena de escaños, más del doble de los que ocupa actualmente, y ha logrado por primera vez representación en prefecturas como Hokkaido u Okinawa.
Estas elecciones han despertado poco interés entre los votantes, según se desprende de la elevada abstención de una jornada marcada por el temporal de frío y nieve que azota el centro y el norte de Japón.
La participación ha sido del 52.7%, lo que supone 6.6 puntos menos que en los comicios de 2012 y el mínimo registrado en Japón desde la Segunda Guerra Mundial, según la agencia de noticias Kyodo.