María Longhitano, una profesora casada, se convertirá en la primera mujer sacerdote de Italia cuando sea ordenada a finales de este mes en una iglesia anglicana cercana a El Vaticano.
La mujer, que pertenece a la "Iglesia veterocatólica" de Italia, dice que espera que con su ordenación como sacerdotisa se rompa el "perjuicio" en la Iglesia romana.
Según el corresponsal de la BBC, Robert Pigott, este evento puede servir para energizar el debate sobre el papel de la mujer en la Iglesia católica.
Sin embargo, el papa Benedicto XVI se opone tajantemente a que se nombre a mujeres sacerdotisas y su predecesor Juan Pablo II prohibió que este tema se tratase públicamente.