El líder del principal partido reformista iraní, Mohamed Reza Jatami, hermano del presidente del país, anunció ayer que su formación boicoteará las elecciones legislativas del próximo 20 de febrero.
"Hemos perdido la esperanza de que sean unos comicios limpios y libres. Todas las posibilidades legales han sido aniquiladas", dijo a los periodistas Jatami, líder del Frente Islámico de Participación (FIP), mayoritario en el país.
La crisis electoral iraní se inició hace dos semanas, después de que el conservador Consejo de Guardianes vetara 3,605 de las candidaturas presentadas, la mayoría reformistas.
Pese a la presión de los aperturistas, y la intervención del líder supremo de la revolución, el también conservador ayatolá Alí Jamenei, este consejo de 12 clérigos no electo mantuvo su postura y dejó fuera el viernes, tras una revisión, a unos 2,000 aspirantes.
El presidente del país, Mohamed Jatami, había amenazado con dimitir si persistía el veto, pero una repentina enfermedad le hizo posponer el sábado la reunión urgente que había convocado del Gabionete para adoptar una decisión al respecto.
El domingo, una tercera parte de los 290 disputados iraníes, presentaron su dimisión en protesta por el inmovilismo del Consejo de Guardianes.
Casi todos los candidatos del Frente han sido vedados, incluso algunos que ya son parlamentarios, como Jatami, vicepresidente del Parlamento.
Sin el Frente, los candidatos más fundamentalistas probablemente ocuparían los escaños y recuperarían el control del Parlamento. Los reformistas obtuvieron la mayoría en el 2000 por primera vez desde la revolución islámica de 1979 y la utilizaron como plataforma a favor de las reformas sociales y políticas.
Horas antes, el vocero gubernamental dijo que varios ministros del gabinete respaldaron los pedidos de postergación y juraron durante una reunión de emergencia que no realizarían una farsa electoral.
Los representantes del sector intransigente tal vez deban recurrir a medidas extraordinarias, como el uso de las guardias revolucionarias y otros servicios armados, sólo para realizar las elecciones en la fecha prevista del 20 de febrero.
Estados Unidos renovó ayer su llamado a las autoridades de Irán a "respetar los deseos del pueblo iraní" de participar en elecciones libres y justas en medio de la crisis política que envuelve a la república islámica frente a los próximos comicios parlamentarios.
"Exhortamos al gobierno iraní a respetar los deseos del pueblo de Irán de tener una voz genuina con vistas a elecciones libres y justas", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher.