El príncipe Enrique de Inglaterra se gastó en cuatro horas 15.367 dólares en botellas de champán para relajarse con amigos del intenso entrenamiento como piloto de helicópteros, revela el periódico británico “The Sun”.
Las botellas cuestan 271.76 dólares cada una. Enrique, hijo de la fallecida Diana de Gales, es el heredero de la corona británica.