El Príncipe Felipe, heredero de la Corona española, visitó ayer la zona afectada por el vertido del "Prestige" mientras marineros de las cofradías gallegas anunciaron el inicio de una huelga de hambre para protestar por la falta de medios para combatir la marea negra.
El Príncipe visitó las Rías Bajas gallegas, una de las mayores reservas marisqueras del mundo, y el parque nacional de las Islas Atlánticas, gravemente afectado por la contaminación, para comprobar los trabajos de limpieza de la zona.
En Madrid, el líder del principal partido opositor, el socialista (PSOE), José Luis Rodríguez Zapatero, propuso al Gobierno que preside José María Aznar un pacto de Estado, similar al suscrito para luchar contra ETA, para atajar la crisis desatada por el "Prestige".