Un juez mexicano dictaminó la detención preventiva por cuarenta días de siete hombres que presuntamente participaron en un enfrentamiento callejero entre el Ejército y sicarios en la norteña ciudad de Reynosa, que dejó cinco muertos y siete heridos, dijo ayer una fuente oficial.
En un comunicado, la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) informó que los siete detenidos son investigados por la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo).
El pasado martes un grupo de sicarios se enfrentó durante un par de horas en varios puntos de la ciudad y a plena luz de día con soldados y agentes federales, en un choque en el que salieron a relucir armas largas y granadas, lo que causó pánico entre los habitantes de Reynosa, fronteriza con Estados Unidos.
En la refriega murieron cinco presuntos sicarios y resultaron heridos siete agentes federales.
El arraigo es una medida jurídica que permite a la Fiscalía ampliar sus investigaciones sobre los detenidos para presentar pruebas contundentes a un juez.
Después del enfrentamiento, las fuerzas federales decomisaron un mortero de 60 milímetros, cinco granadas para fusil y dos de fragmentación, chalecos antibalas y dos camionetas.