De acuerdo con la Constitución vigente y desde 1962, se elige al Presidente de la República Francesa por sufragio universal directo y en una votación mayoritaria a dos vueltas.
Cerca de 44 millones de personas están registradas para votar. De estas, 1, 8 millones son nuevos electores.
Luego del referéndum del 24 de septiembre de 2000, el pueblo francés aprobó una revisión constitucional en la cual se determinó la duración del mandato presidencial de cinco años, que además puede renovarse. Hasta ese momento, este mandato era tradicionalmente de siete años, y también renovable.
Para ganar los comicios, se necesita la mayoría absoluta de los sufragios manifestados (es decir 50% más un voto). Si ningún candidato obtiene esta mayoría al término de la primera vuelta, se procede a una segunda vuelta, durante la cual sólo se presentan los dos candidatos que hayan obtenido el mayor número de votos durante la primera vuelta.
En esta segunda vuelta, se elige al candidato que haya obtenido la mayoría absoluta.
Los entendidos consideran que la votación de la segunda vuelta siempre ha sido necesaria, ya que ningún candidato ha obtenido jamás la mayoría absoluta en primera vuelta.
Para poder presentarse a la elección presidencial, es preciso tener el apoyo de por lo menos 500 personalidades.
Los franceses en el exterior pueden votar, si están registrados en las listas electorales por país de residencia. Unos 830, 000 franceses votarán en el extranjero para las elecciones presidenciales de este año.
En general, pueden ejercer el sufragio los mayores de 18 años que posean la nacionalidad francesa, además que gocen sus derechos civiles y políticos.
Al parecer, tanto Sarkozy y Royal son como "agua y aceite". En el caso del ex ministro francés, este se propone a combatir la inmigración ilegal, impulsando las deportaciones, e integrando a los inmigrantes capacitados a la sociedad francesa.
Sarkozy es también un entusiasta de la "discriminación positiva" como medida para reducir el desempleo entre los jóvenes.
Miguel Antonio Bernal, catedrático constitucionalista panameño graduado en Burdeos, Francia, considera que "será inevitable una segunda vuelta", pero estima que Royal triunfe al final.
El docente universitario, especialista en Derecho Internacional, cree que Royal tiene alta popularidad y eso será determinante para derrocar a Sarkozy,
Según el corresponsal de la BBC en París, Juan Carlos Rincón, la primera vuelta de las elecciones francesas es políticamente la más confusa del último cuarto de siglo en el país de los ideales revolucionarios de libertad, igualdad y fraternidad.
En perspectiva, en la segunda vuelta el juego de las alianzas podría generar una clara polarización y la formación de un frente "anti-Sarkozy", para el cual ya se han hecho los primeros llamados.