El procurador general de Colombia, Edgardo Maya, pidió ayer investigar y sancionar a los funcionarios responsables por omisión del accidente causado por una máquina de obras que provocó 22 muertos en Bogotá la semana pasada.
Maya declaró en Cúcuta (Norte de Santander, nordeste), que el hecho ocurrido el pasado 28 de abril, en el que murieron 21 niños de un colegio y un operario, fue "criminal".
El accidente se produjo en la avenida Suba, en el norte de Bogotá, por una trituradora de asfalto que circulaba por una avenida empinada y que, al caer a una calzada inferior, aplastó un autobús escolar que viajaba en sentido contrario.
La máquina causante de la tragedia, de más de 40 toneladas de peso, pertenecía a un consorcio de empresas contratistas de las obras de ampliación del sistema de autobuses articulados "Transmilenio".
Según las primeras investigaciones, dicho vehículo transitaba omitiendo las normas de seguridad para ese tipo de equipos. En el siniestro perecieron 21 estudiantes del Colegio Agustiniano Norte.