Los agricultores en huelga anunciaron ayer el levantamiento de bloqueos de carreteras que mantenían desde hace 10 días, en un pronunciamiento horas después de que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ordenara la militarización de Bogotá debido a los violentos disturbios registrados en la ciudad y que dejaron dos muertos.
Los bloqueos se iban levantando poco a poco en los departamentos de Boyacá y Cundinamarca, donde fueron más férreos, mientras pequeños grupos de militares, con sus fusiles al hombro y en uniformes camuflados, patrullaban en pequeños grupos del sur y occidente de Bogotá, una capital de ocho millones de habitantes.

La presencia de soldados, algunos con máscaras antigás colgadas de sus cinturones, no era masiva en la ciudad, donde sí se notaba mayor presencia policial.
La decisión de Santos se produjo luego de que el jueves se escenificaran violentas protestas por manifestantes encapuchados en sitios del centro de la ciudad y en al menos dos barriadas del norte y oeste capitalino, así como en Soacha, una población vecina en el departamento de Cundinamarca.

Los disturbios dejaron 129 policías y 89 civiles lesionados. Otras 66 personas fueron detenidas en todo el país, según las autoridades.
Jorge Rojas, secretario del alcalde bogotano Gustavo Petro, dijo que el anuncio del mandatario se refiere a “un reforzamiento (de la seguridad) y está concertado y bajo la autoridad civil”.
Las protestas surgieron al final de una jornada de marchas de estudiantes universitarios en todo el país en solidaridad con los agricultores y por sus propias exigencias de mayor presupuesto y para que el Gobierno pague el déficit financiero de las entidades de enseñanza superior.
Los cultivadores de papa, cebolla y productores de leche de zonas el centro del país reclaman desde el 19 de agosto que están produciendo con pérdidas debido a los insumos caros, precios de venta bajos y por las importaciones de productos agrícolas mediante distintos tratados comerciales.
Los peores disturbios fueron en el centro y barriadas de Bogotá y al menos dos hombres de 18 y 24 años murieron por disparos sin que se conozcan los detalles de cómo ocurrieron los hechos, dijo Guillermo Alfonso Jaramillo, secretario de la Alcaldía de Bogotá.